La paradoja de Marx y del marxismo

 

karl-marx-1818-1883-granger

El siglo XIX desde sus inicios fue marcado por los grandes cambios sociales, científicos y filosóficos. Uno de los filósofos que han impulsado estos cambios es Carlos Marx (1818-1881) cuyos escritos sirvieron de base para los movimientos revolucionarios en el transcurso de los siglos posteriores. Sin embargo, tanto la biografía de Marx como sus ideas – filosóficas, sociales, jurídicas y económicas – son plagadas de las paradojas y contradicciones.

Basta recordar la famosa frase que escribió Marx a su yerno Paul Lafargue: “lo único cierto es que yo no soy marxista”. Y es demás mencionar que el concepto del tal masticado por todos “comunismo” es bastante lejano de las ideas de este filósofo alemán. En sus numerosos trabajos e investigaciones unas contadas veces se utiliza este término. No así el “socialismo científico”, fundado por Marx a partir de los conceptos idealistas platónico-hegelianos.

La gran paradoja de la vida de Marx puede ser resumida en un refrán: en casa del herrero, cuchillo de palo. Defendiendo, a primera vista, el proletariado, el mismo Marx no tiene prisa en convertirse en su miembro ni a dedicarse a ganar sustento por ninguna vía. Pasando días y noches en la Biblioteca del Museo Británico, no gana ni un centavo y literalmente mata de hambre a 4 de sus 8 hijos, y a su esposa. Vive en la extrema pobreza desde su llegada a Londres en 1849 y hasta su muerte. Eso sí, tuvo tiempo para procrear un hijo ilegítimo a quien nunca reconoció. Sus últimos días vivió mantenido por su amigo, otro personaje paradójico, Federico Engels, un acaudalado capitalista alemán, con quien escribió en coautoría una parte significativa de sus trabajos. En general, la vida de Marx permite deducir que no hacía lo que predicaba.

Las teorías que desarrolló Marx, genéricamente llamadas “marxismo”, a pesar de parecer algunas lógicas, en realidad no lo son.  La base del marxismo (y del socialismo “científico”) radica en la teoría del materialismo histórico, expuesta por Marx en varios artículos y recopilada en su famoso tratado “La Ideología Alemana” escrito en conjunto con Engels. A primera vista las tesis presentadas en el libro tienen sentido, la oposición entre el idealismo hegeliano y el materialismo parece ser bien argumentada y ejemplificada (“en la historia la satisfacción de las necesidades materiales conduce a crear necesidades nuevas” o la descripción de las formas de propiedad en la historia). No obstante, lleva a las conclusiones equivocadas a partir de la falacia de generalización. Más que nada este error se evidencia en el concepto de la lucha de clases en el que Marx le resta el valor al individuo y no prevé la posibilidad del traslado de una clase a otra por un individuo. Así, la conclusión falaz del materialismo histórico consiste en que “la historia se desarrolla por la lucha de clases” y “la conciencia social” (el ser social determina la conciencia).

La oposición de clases en sí parece tener una razón lógica. Las oposiciones y contradicciones todavía son la base de la lógica aristotélica, tomada en cuenta y desarrollada por los filósofos posteriores, como Leibniz, Hegel, Peirce o Popper. Marx no es la excepción. Se establece la ley dialéctica de la unidad y lucha de contrarios que en muchos aspectos podría tener sentido si no fuera por la generalización de las ideas, heredera de las categorías platónicas. Luego, Marx sigue el modelo de tesis-antítesis-síntesis aplicándolo a la lucha de clases (proletariado-capitalista-revolución). En el “Manifiesto del Partido Comunista”, basado en “Los principios del comunismo” de Engels, Marx deduce que la revolución proletaria llevará al estado proletario democrático y este, a su vez, en un futuro, a una sociedad sin clases. Pero la propia lógica dialéctica marxista dice que no puede haber una sociedad sin clases. Paradoja demostrada por la historia: hasta la fecha no ha habido una sola revolución proletaria y todos los estados declarados “socialistas”, al eliminar una clase dominante (capitalista burguesa) han parido dentro de la “igualdad” otra clase dominante – la nomenclatura.

Por último, las divagaciones económicas de Marx carecen de sentido desde su concepción. En el artículo “Salario, precio y ganancia” en 1865 Marx asegura que el principal consumidor de la producción capitalista es el proletariado. Y al mismo tiempo insiste en que el capitalista siempre quiere hundir al proletariado en la miseria: la famosa plusvalía capitalista y el “fetichismo mercantilista”. No queda claro, entonces, de qué manera el proletariado, hundido en la miseria, le va a comprar al capitalista sus mercancías. Lo dicho y creído por Marx se contradijo por la propia situación de la Inglaterra de aquella época. Para el último tercio del siglo XIX el nivel de vida de los obreros londinenses creció tanto que Marx debió entender que su teoría económica fracasó.

Queda más para un análisis profundo de las paradojas del marxismo, a lo que se han dedicado numerosos pensadores desde aquella época. Entonces, ¿por qué tanta insistencia en seguir aplicando estas ideas descabelladas? ¿Será cierto que, como dijo Reagan, “los comunistas leyeron a Marx, y los anticomunistas entendieron a Marx”? Aunque no hay duda de que muchos que insisten en aplicar en la práctica el socialismo, desconocen los trabajos fundamentales de Marx y Engels.

Deuda pública

Se contraen deudas en nombre de terceros y sin su consentimiento explícito.

¿Se imagina que usted pudiera acudir a su banco y pedir un préstamo a nombre de su vecino para ser ingresado en su cuenta monetaria? No se imagine más, su gobierno se lo hace constantemente a usted.

La deuda pública es el único tipo de deuda en el que aquel que está obligado al cumplimiento de la misma es completamente inconsciente de lo que está ocurriendo.En cualquier otro tipo de deuda, el obligado a pagar debe estar de acuerdo en asumir ese compromiso, en la deuda pública no, por lo que la deuda pública desde este punto de vista es un fraude ya que aquel que contrae la deuda y el que la debe pagar no son la misma persona.

En la deuda pública se contraen deudas en nombre de terceros y sin su consentimiento explícito. Pero es que además, la deuda pública, al contrario que cualquier otra deuda, no representa ninguna forma de riqueza. Las deudas privadas tienen una contrapartida en bienes reales, en riqueza que, si falla el pago del principal, el acreedor puede ejecutar para satisfacer al menos parte del importe de la deuda. Las hipotecas tienen viviendas detrás, los bonos de empresas tienen activos productivos dedicados a producir nueva riqueza con la que pagar la deuda con los intereses correspondientes, además de, si todo sale según lo planeado, conseguir un beneficio. En el caso de la deuda pública, tan solo una pequeña fracción de ésta se encuentra en activos productivos,la mayor parte de la riqueza que el acreedor pone a disposición del Estado se utiliza para financiar gastos corrientes, o lo que es lo mismo, la riqueza “se esfuma”, no hay recursos detrás para repagar esa deuda.

Además, los pocos activos productivos que poseen los Estados suelen caracterizarse por su poco rendimiento debido a la falta de un sistema de incentivos adecuado. La empresa privada atiende a criterios de rentabilidad, se invierte en aquellos proyectos por los que se espera que los consumidores paguen un precio más alto, el incentivo es a maximizar la riqueza. Si los empresarios movidos por su ánimo de lucro aciertan, las actividades desarrolladas se autofinanciarán y se crearán puestos de trabajo sostenibles en el tiempo. Sin embargo,las inversiones estatales tienen otros criterios (políticos) que no son los de crear riqueza, por lo que sus puestos de trabajo no son sostenibles en el tiempo, no son capaces de autofinanciarse, se destruye riqueza, y estos proyectos tarde o temprano incrementan mucho los gastos corrientes que sufren los Estados puesto que los ingresos derivados de ellos suelen ser muy inferiores a los gastos necesarios para su mantenimiento. (Gastos corrientes que incrementarán la necesidad de nueva deuda no representada por riqueza real).

El Estado carece, por definición, de recursos propios, por lo que cualquier deterioro en el valor de sus activos que impidan pagar su deuda ha de ser, por fuerza, pagado por el contribuyente o por el acreedor (en caso de impago de la deuda). Dado que la deuda pública, en su mayor parte no tiene contrapartida en riqueza real, podríamos preguntarnos:¿de dónde salen los recursos para pagar esa deuda? La respuesta es del bolsillo del contribuyente. La deuda pública no tiene su reflejo en riqueza real como el resto de la deuda, sino en riqueza futura, en concreto en la riqueza futura que el sector privado sea capaz de generar y que el sector público sea capaz de recaudar.

En definitiva, en términos económicos la deuda pública es desperdiciar recursos hoy para hacernos más pobres mañana y en términos jurídicos es un fraude ya que no existe correspondencia entre aquel que pide prestado y el obligado a pagar.

Imagen:http://dfghj7h6esbng.cloudfront.net/wp-content/uploads/2013/11/16_Opini%C3%B3n_01_1p01.jpg

 

 

¿Socialismo del siglo XXI o las aberraciones de siempre?

Socialismo-siglo-XXI-Gente-de-HoyDurante la historia, el ser humano ha pervertido muchos conceptos y hechos con consecuencias  desastrosas. Pero la perversión más nefasta es el socialismo y comunismo que cometió primero Lenin en Rusia, Mao en China y Castro en Cuba y ahora insisten Chávez-Maduro, Morales, Ortega, Kirchner y otros tantos políticos de escasa sabiduría y nula capacidad de razonamiento. Hay que tener en cuenta que el socialismo y el capitalismo obtienen su desarrollo “científico” en los trabajos de Carlos Marx quien, aunque se equivocó en muchos postulados suyos al basarse en las falacias lógicas, pero habló del camino evolutivo del capitalismo y advertía (¡!) de la imprudencia de la revolución en los Estados que no han llegado a su fase superior del capitalismo (generación de bienes y recursos económicos) que se transformaría, según él, en el socialismo (administración colectiva) y ésta, a su vez, en el camino de la historia, al no tener más la necesidad de bienes individuales, se convierte en el comunismo. La revolución, según Marx, sería necesaria si en la fase del capitalismo los burgueses se rehusaran a despojarse de sus bienes “innecesarios”, ganados “a cosa de explotación del proletariado”.

Así, el comunismo, el socialismo y el capitalismo no son ideas contrarias sino el camino natural del desarrollo de este último, según el propio Marx. Lenin, sin tener punto de referencia histórico, pervirtió la idea de Marx y, aprovechando la revolución rusa, estableció el primer estado socialista que fracasó y cayó bajo la dictadura sangrienta de Stalin. Allí el mundo entero debió entender que la evolución no puede convertirse en la revolución, que es antinatural y amoral, pero el PCUS, Castro, las FARC, Ortega, Chávez, Morales, Putin y otros tantos gaznápiros, no entendieron -a los que no aprenden de los errores los solemos llamar con un sinónimo de insensato-. De  estos personajes espurios de la historia es el dicho: lo que natura no da, Salamanca no presta.

El socialismo del siglo XXI no es más que una manera eufemística de hundir a la gente en la pobreza para cubrir las necesidades de la clase dirigente y convertir sus países en las fuentes de riqueza para los gobernantes de manera legalizada. Tales son los casos de Cuba, de Venezuela, Bolivia, de Rusia, etc. Es el intento que le está fallando a los Kirchner y los sueños de las FARC. El argumento memo de los políticos y columnistas patosos de que estos regímenes son apoyados por la mayoría del pueblo son tan válidos como decir que los linchamientos son parte del sistema judicial. El apoyo que le da la mayoría de los cubanos a los Castro o los rusos al Putin sólo recuerda la abolición de esclavitud: cuando en EEUU, Brasil y Rusia les dieron la libertad a los esclavos, muchos de ellos regresaron con sus amos porque no estaban acostumbrados a pensar ni valerse por sí mismos. Y tenían razón los romanos y Marx: lo único que necesita la gente para ser dominada es el pan y el circo.

La diferencia entre el capitalismo y el socialismo es que el primero aspira a eliminar la pobreza a través de la igualdad de oportunidades y derechos, el segundo trata de eliminar a los ricos por medio de la igualdad social y económica (redistribución de la riqueza por medio de un impuesto progresivo, la nacionalización, el control “social” que se convierte en el estatal), que es cosa antinatural. En sí, el socialismo como sistema político es una aberración, no existe tal igualdad porque, como dicen por ahí, todos somos del mismo barro pero no es lo mismo bacín que jarro. El que trabaja, come; los cuentos de solidaridad y cohesión social son absurdos, lo que se ha demostrado por la historia. Y el control estatal no puede producir más que la pobreza y escasez de todo. Los ejemplos están ahí: el Chile de Allende, la Cuba de Castro, la URSS, la Venezuela chavista, la Argentina kirchnerista, la Corea del Norte de los Kim y un largo etcétera de los desastres económicos naturales producidos bajo el lema “todo es del pueblo” lo que se traduce en “todo es de nadie”.

Profundizando la revolución socialista en Venezuela

CaptureNicolás Maduro de Venezuela había anunciado desde hace varios días que hoy anunciaría el “sacudón” de la revolución que está llevando a cabo.   En esencia,  es un plan para profundizar la revolución socialista en Venezuela.   Así lo expresa el matutino Diario de las Américas en su versión digital.   Veamos.

Maduro anunció cinco grandes revoluciones:  la primera es la revolución productiva la cual concentrará el esfuerzo del gobierno para llevar adelante la revolución económica.  La segunda revolución es un llamado a los estudiantes, profesores y a todos los sectores de la sociedad para llevar a cabo la revolución del conocimiento,  la ciencia y la cultura.  La tercera revolución es la de las misiones para reconstruir el socialismo en lo social.  La cuarta revolución es la revolución política del estado para aumentar la participación del “pueblo”.  Por último,  la quinta revolución es la de la construcción del socialismo en lo territorial para el desarrollo del modelo comunal para asumir el concepto del eco-socialismo.  En resumen,  controlar todo a lo ancho y largo del país.  No dejar nada afuera del control socialista.

En lugar de dar marcha atrás en las medidas que tienen casi paralizado al país (como el control de cambios,  de precios,  estatización de las industrias, el comercio y la agricultura),  Maduro decide profundizar el socialismo en Venezuela.   No sólo no dio  marcha atrás en los errores económicos sino decide profundizar la revolución socialista en esos cinco ejes (o “revoluciones”) socialistas.   Vaya “sacudón” aquel.  Estas medidas  sólo acelerarán  la caída al precipicio llevándose consigo al país entero.    Tomemos nota los países latinoamericanos.  El socialismo no ha funcionado nunca y lo único que logra  es profundizar la esclavitud y miseria de los pueblos.

K’ATUN 2032. Lineamientos para superar los desafíos de desarrollo.

El matutino Prensa Libre de hoy destacó la noticia que las autoridades de gobierno anunciaron el Plan K’atun 2032 que contempla los lineamientos para superar los desafíos de desarrollo para los próximos 18 años. Dicho plan contempla cinco ejes de acción, 36 prioridades, 80 metas, 123 resultados por alcanzar y 730 lineamientos, según agrega el matutino. Vaya, vaya. Semejante tarea la que abarca. Considero que sería mejor tratar de abarcar menos pero ser más eficaces. Veamos. Primero, con todos esos planes los “muchachos” en el gobierno van a perder el rumbo. Considero que sería mejor concentrarse en lo más básico, algo más viable y algo más contundente para el país. Por ejemplo, asegurar la vida, la propiedad y que se cumplan los contratos entre individuos. Es decir, que el gobierno se concentre en su papel más básico. A eso, se le podría agregar la descentralización fiscal (es decir, quitarle esa concentración al gobierno central) ya que mencionan que quieren llevar el desarrollo al área rural.

De lo que pude leer del plan (en el matutino Siglo 21) nada de lo básico está contemplado. Lo que sí está incluido parece una lista de Santa Claus: reducir a la mitad la pobreza, generar empleos decentes, conservación y uso sostenible de los bosques, incremento de la energía renovable, mitigación de los efectos del cambio climático, cobertura forestal, tratamiento de aguas, aumentar el acceso al agua potable, justicia con equidad, pertinencia cultural y lograr la transparencia…. sin decir CÓMO lo van a lograr.

Es evidente entonces que este plan le da cabida a una expansión del gobierno en todos los ámbitos…. en lugar de concentrarse en lo básico y fundamental ya que sin protección a la vida, la propiedad y una resolución pronta y eficaz en los conflictos que surjan de los contratos no habrá inversión y todo esto se quedará en planes. Si pensamos que el actual gobierno no ha cumplido con las dos principales promesas que nos hicieron (las de seguridad y transparencia), será realista todo esto que hoy nos han planteado? Juzgue ud estimado lector.

Prensa Libre

Cardiovascular diseases treatment
Generic Accupril (Quinapril Hydrochloride) Drug
Buy Aceon (Perindopril Erbumine) Drug online
Order online no prescription buy adalat
Quality meds buy adalat cc online
Order Generic for Aggrenox 25-200mg
Buy Altace Without Prescription
Buy Atacand Pills online
Purchase Generic Betapace
Order Generic Bystolic (Nebivolol) Cheap Online
Cheap buy calan online generic
Buy Generic Calan Sr generic online pharmacy
Cartia Tablets 100mg Pack
Where To Buy Cartia Xt Online
Buy Discount Generic Cordarone
Buy Generic Coreg Online
Generic Coumadin 10 mg
Buy Diovan Online Without A Prescription
Buy Generic Imdur online
Buy Inderal Online from India Drugs
Buy Generic Inderal La cheap (Propranolol)
Buy Generic Isosorbide Dinitrate Cheap
Where To Buy Generic Isordil Sublingual
Generic Lanoxin (Generic Digoxin)
Buy Cheap Lopressor Online Without a Prescription
Buy Nimotop generic online no prescription
Buy Norvasc Online from India Drugs
Buy Cheap Indian Persantine Generic
Generic Plavix (Clopidogrel bisulfate) just $0.85 per pill
Generic Pletal 50mg, 100Mg (Cilostazol)
Buy Tenormin Online Without Prescription
Buy Discount Generic Ticlid
Generic Trental (Pentoxifylline) 400mg Medication
Buy Vasotec Without Prescription
Buy Discount Zestril (Lisinopril) Online

 

Un regreso a la Edad Media

El gobierno de Nicolás Maduro anunció el día de ayer  un gran paso en su política económica.   Maduro lanzará a partir de la semana entrante “una ofensiva mayor en el campo económico”  y efectivamente es una ofensiva mayor ya que va contra toda lógica.   Maduro pretende dejar de importar y producir todo en el país.   Si no hacen el link,  tampoco lo creerán;  como yo tampoco lo creí hasta que lo leí en varios medios.   Veamos.

Se importa para poder exportar.   Un país no puede producir todo y necesita intercambiar con los demás lo que le sobra a cambio de lo que le falta.   Le sobra petróleo pero no tiene ni bienes de capital (máquinas) ni comida.   Dejar de importar es condenar a la población a la Edad Media ya que sin máquinas y sin herramientas (llamados bienes de capital)  tendrán que trabajar con las manos ya que lo único que producen es petróleo.   La comida será aún más escasa.    Si no reabastecen los bienes de capital que utilizan en la industria del petróleo,  hasta sin esa exportación se van a quedar.

Ningún país puede ser autárquico (es decir,  auto-suficiente).   Lo mejor que puede hacer alguien es dedicarse aquello donde su ventaja  es mayor e intercambiarlo por bienes o servicios donde su ventaja es menor.   Querer producir todo en el país (sin importar nada del exterior) es insensato e irracional.  Primero, porque sería sumamente ineficiente y, segundo,   porque los países no tienen todos los recursos  para producir todo lo que necesitan.   Por eso es que las personas intercambian como señalamos arriba.   El  Plan Maduro será efectivamente “una ofensiva mayor en el campo económico”  ya que ningún país hoy en día ha tratado,  con tanto esfuerzo,  de regresar a la Edad Media como lo hará Maduro con Venezuela.   Ánimo venezolanos,  no hay mal que dure 100 años.

Qué bonito….!!

El matutino Siglo 21 de hoy destaca la noticia que el Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Luis Alberto Moreno recomendó a los países de Centroamérica alcanzar una recaudación fiscal equivalente al 20% del producto interno bruto (PIB) para lograr una “adecuada senda del crecimiento económico”.   Agregó que en Centroamérica hay “una baja recaudación”.   Qué bonito que alguien que no vive acá, que no tributa acá y que viene de paso al área,  nos diga que tenemos que pagar más impuestos..!!

Primero,  él es extranjero y no debe meterse en nuestros asuntos así como nosotros no nos metemos en los de él.   Segundo,  es inaceptable que él nos diga qué es lo que tenemos qué hacer.   A él le parecerá poco lo que pagamos quizás porque no tiene que dedicar el 10%-12% de sus ingresos para cuidar su vida, su propiedad y la de su familia (como si lo hacemos nosotros)  ya que aquí  el estado no cumple con su función básica de proteger la vida, la propiedad y el cumplimiento de contratos.  Además,  los ciudadanos no sentimos que el gobierno da el ejemplo de transparencia.   Él  quizás si lo piensa porque es una “ave de paso” y le dicen lo que quiere oír en las breves horas que anda por estos lares pero los que estamos acá no pensamos lo mismo.   Si nos suman (a los impuestos  que ya pagamos) el 12% que invertimos en seguridad,  pagamos con creces lo que él anda buscando.   Se le habrá pasado este pequeño detalle al visitante?

Por último,  desde cuando pagar más impuestos es la “adecuada senda del crecimiento económico”?  No hay un sólo ejemplo de un país que haya salido de la pobreza imponiendo más impuestos.   Se le habrá escapado este otro pequeño detalle al Sr. Moreno?  Son dos grandes  detalles  que se le escaparon al visitante o bien sólo leyó lo que quería leer del informe que le pasaron.   Juzgue usted  estimado lector.

Venezuela se hunde

El titular de este post  no es mío, es del matutino Prensa Libre en su edición del día de hoy.    La columna señala que bajo el sistema socialista heredado de Hugo Chávez y ahora lidereado por Nicolás Maduro,  Venezuela se hunde.   No hay leche, azúcar, arroz o papel higiénico entre otros productos.   Por el contrario,  sí hay inseguridad, persecución de opositores y acoso a la Prensa.   Las aerolíneas que sirven Venezuela han llegado a una práctica parálisis de sus operaciones,  los medios noticiosos escritos están en crisis por falta de papel para sus publicaciones y la ensambladora de vehículos Toyota ya anunció la paralización de sus operaciones en el país por falta de suministros.

La columna continúa señalando que la inconformidad con la inflación (del 56%)   y con el índice de escasez  (que ahora llega a 28%)   ha llevado esta semana a manifestantes juveniles a protestar con la secuela de tres muertos y decenas de heridos.   Este último número (el del índice de escasez) es curioso:  señala que casi uno de cada tres productos medidos en la “canasta” de ese país,  no puede ser adquirido ya que no existe.   Las manifestaciones han llevado a encuentros con las fuerzas de seguridad (o de “represión” del país)   y el resultado ha sido trágico.   El gobierno de Maduro ha respondido a las manifestaciones de descontento  con la fuerza bruta y es de hacer notar el silencio cómplice de los defensores de los derechos humanos y de la mayoría de los  gobiernos de América Latina.

Podrá Maduro contener  las manifestaciones de descontento en su contra?   Está por verse.   Si logra contener las manifestaciones,  Maduro  probablemente radicalice la revolución;  es decir,  acelerará su revolución socialista y la “guerra” contra el “fascismo” (término que él usa para referirse al sector privado).    Esa radicalización de la revolución  sólo significará que el país terminará en la ruina ya que el socialismo no ha funcionado jamás:  ni en Rusia, ni en Cuba ni (ahora) lo hará funcionar Maduro en Venezuela.   Pobre los venezolanos.   Que Dios los ayude.

Eliminar los “candados” no es opción

El matutino Prensa Libre de hoy despliega en su página principal la noticia que el partido de gobierno PP está impulsando eliminar los “candados”  presupuestarios que rigen actualmente para que el gobierno no pueda contratar obra pública a menos que tenga el respaldo financiero para dicha obra.   En el caso de eliminar dichos “candados” , se abre el camino para que el Ejecutivo pueda  contratar obras y endeudarse sin límites.

Lejos queda en la memoria cuando los candidatos del PP,  hoy Presidente  y Vicepresidenta de la República,  hablaban de austeridad durante la campaña.   Más bien,  son precisamente ellos  (el partido de gobierno)   el que pide  que se les deje el camino abierto para endeudar al país sin restricción alguna.   Algo está mal.   No puede ser que se pueda justificar este actuar ya que endeudar al país sin límites no puede ser una opción.   El gobierno debe tener una responsabilidad en el manejo de la cosa pública y nosotros los ciudadanos tenemos una responsabilidad para con las generaciones venideras.

La fiesta del gasto público no puede ser ilimitada.   Si el mismo gobierno fuera el ejemplo de mesura y transparencia,  la ciudadanía respondería ante un llamado de fondos extras pero lejos estamos de eso.   La percepción generalizada es que la corrupción no ha disminuido a pesar de que se quiera decir lo contrario.   Falta mucho por hacer en el país  (y estamos claros de eso)   pero el gasto sin límites no es una opción para hacerlo.    Un gobierno limitado, concentrado en velar por la seguridad, el resguardo de la propiedad privada y la impartición de justicia,  atraería inversión al país lo cual  crearía plazas de trabajo para nuestra gente.   El gasto público sin límites no es un camino para salir de la pobreza.

Un nuevo impuesto al turismo

El periódico Prensa Libre de hoy señala que  el  gobierno ha pasado un nuevo impuesto.   Esta vez se trata de un impuesto de US$15.00 por la entrada o salida  del país  del cualquier persona  vía aérea. Según el acuerdo gubernativo,  el destino de los fondos es para que la Dirección General de Migración cuente con un sistema de información digitalizada de los documentos de personas que ingresan y egresan del país.

Pero eso no es todo.   La columna del matutino agrega que esto es en adición a lo que ya se paga de US$3 de impuesto de seguridad aeroportuaria  y US$30 de impuesto de salida.   La nota periodística finaliza señalando que al cobrar vigencia el nuevo impuesto los pasajeros deberán pagar un total de US$48.

Nosotros pareciera que estamos en contra de que nos visiten ya que lo hacemos lo más difícil posible el que alguien venga a visitarnos.    Como esto tomó por sorpresa al sector turístico, falta ver cuál será su reacción la semana entrante.   Lo que sí es claro es que pareciera que nuestras autoridades no quieren que nos visiten o bien que nuestra gente no viaje y se instruya aprendiendo cosas nuevas en el exterior.   No sólo no damos seguridad al viajero que nos visita  sino se lo hacemos lo más caro posible.   Después nos preguntamos por qué no vendrán más turistas teniendo tantas bondades naturales en nuestro país.  Quien será el que los asesora?  Pareciera que esos asesores están en contra del país (y no a favor)  o bien que tienen un resentimiento contra cualquiera que viaja. Juzgue ud mismo estimado lector.